Los comunistas sabemos que la única posibilidad de que triunfe la revolución social es que la vanguardia proletaria esté estructurada como partido de combate. La única forma de enfrentar la fuerza concentrada del estado burgués (con sus aparatos represivos) es concentrando el poder de la clase obrera en una dirección unificada, o estado mayor, encarnado por el partido de vanguardia.
¿Qué características debe tener el partido?
1) La propaganda y la agitación diarias deben tener un carácter efectivamente comunista y adecuarse al programa y a las decisiones de los primeros cuatro Congresos de la III Internacional y al Programa de Transición de la IV Internacional. Todos los órganos de la prensa del partido deben estar redactados por comunistas de firmes convicciones que hayan expresado su devoción por la causa del proletariado. No es conveniente hablar de dictadura proletaria como si se tratara de una fórmula aprendida y corriente. La propaganda debe ser hecha de manera tal que su necesidad surja para todo trabajador, para toda obrera, para todo campesino, para todo soldado, de los hechos mismos de la vida cotidiana, sistemáticamente puestos de relieve por nuestra prensa. La prensa periódica o de otro tipo y todos los servicios de ediciones deben estar totalmente sometidos al Comité Central del Partido, ya sea éste legal o ilegal. Es inadmisible que los órganos de publicidad abusen de su autonomía para llevar a cabo una política no conforme con la del partido. En las columnas de la prensa, en las reuniones públicas, en los sindicatos, en las cooperativas, en todas partes donde el partido tenga acceso, deberá criticar no solamente a la burguesía sino también a sus cómplices, los reformistas de toda clase.
2. Toda organización que se pretenda comunista debe regular y sistemáticamente separar de los puestos, aunque sean de poca responsabilidad, en el movimiento obrero (organizaciones de partido, redacciones, sindicatos, fracciones parlamentarias, cooperativas, municipalidades) a los reformistas y “centristas” y remplazarlos por comunistas probados, sin temor a tener que remplazar, sobre todo al comienzo, a militantes experimentados por trabajadores provenientes de las bases.
3. En casi todos los países de Europa y América, la lucha de clases entra en el período de lucha civil. En esas condiciones, los comunistas no pueden fiarse de la legalidad burguesa. Es su deber crear en todas partes, paralelamente a la organización legal, un organismo clandestino, capaz de cumplir en el momento decisivo con su deber hacia la revolución. En todos los países donde, a consecuencia del estado de sitio de una ley de excepción, los comunistas no tienen la posibilidad de desarrollar legalmente toda su acción, la concomitancia de la acción legal y de la acción ilegal es indudablemente necesaria.
4. El deber de propagar las ideas comunistas implica la necesidad absoluta de llevar a cabo una propaganda y una agitación sistemática y perseverante entre las tropas. En los lugares donde la propaganda abierta presente dificultades a consecuencia de las leyes de excepción, debe ser realizada ilegalmente. Negarse a hacerlo constituiría una traición al deber revolucionario.
4. El deber de propagar las ideas comunistas implica la necesidad absoluta de llevar a cabo una propaganda y una agitación sistemática y perseverante entre las tropas. En los lugares donde la propaganda abierta presente dificultades a consecuencia de las leyes de excepción, debe ser realizada ilegalmente. Negarse a hacerlo constituiría una traición al deber revolucionario.
5. Es necesaria una agitación racional y sistemática en el campo. La clase obrera no puede triunfar si no es apoyada al menos por un sector de los trabajadores del campo (jornaleros agrícolas y campesinos pobres) y si no ha neutralizado con su política al menos a un sector del campo atrasado. La acción comunista en el campo adquiere en este momento una importancia capital, y debe ser principalmente producto de la acción de los obreros comunistas en contacto con el campo. Negarse a realizarla o confiarla en manos de semi-reformistas dudosos significa renunciar a la revolución proletaria.
6. Todo Partido Comunista debe denunciar tanto al social-patriotismo confesado como al social-pacifismo hipócrita y falso; se trata de demostrar sistemáticamente a los trabajadores que sin la liquidación revolucionaria del capitalismo, ningún tribunal de arbitraje internacional, ningún debate sobre la reducción de armamentos, ninguna reorganización “democrática” de las Naciones Unidas pueden preservar a la humanidad de las guerras imperialistas e inter-imperialistas.
7. Los partidos comunistas deben reconocer la necesidad de una ruptura total y definitiva con el reformismo y la política centrista y preconizar esta ruptura entre los miembros de las organizaciones. La acción comunista consecuente sólo es posible a ese precio. Se exige imperativamente y sin discusión esta ruptura que debe ser consumada en el menor plazo posible. No se puede admitir que los reformistas y centristas tengan el derecho de ser considerados como miembros de los partidos comunistas y estén representados en éstos.
8. En el problema de las colonias, semicolonias y de las nacionalidades oprimidas, los partidos de los países cuya burguesía posee colonias u oprime a otras naciones deben tener una línea de conducta particularmente clara. Todo partido comunista tiene el deber de denunciar implacablemente las proezas de “sus” imperialistas en las colonias, de sostener, no con palabras sino con hechos, todo movimiento de emancipación en las colonias, de exigir la expulsión de las colonias de los imperialistas de la metrópoli, de despertar en el corazón de los trabajadores del país sentimientos verdaderamente fraternales con respecto a la población trabajadora de las colonias y a las nacionalidades oprimidas y llevar a cabo entre las tropas metropolitanas una continua agitación contra toda opresión de los pueblos coloniales y semicoloniales.
9. Todo Partido comunista debe llevar a cabo una propaganda perseverante y sistemática en los sindicatos, cooperativas y otras organizaciones de masas obreras. Deben ser formados grupos comunistas cuyo trabajo tenaz y constante conquistará a los sindicatos para el comunismo. Su deber consistirá en revelar en todo momento la traición de los social-patriotas y las vacilaciones del “centro” y el papel traidor de la burocracia sindical fascista o fascistizante. Esos grupos comunistas deben estar totalmente subordinados al conjunto del partido.
10. Todo partido comunista debe combatir con energía y tenacidad a los sindicatos marillos Además, debe fomentar y apoyar con toda su fuerza la unión internacional de los sindicatos clasistas.
11. Los partidos comunistas tienen como deber revisar la composición de sus fracciones parlamentarias, separar a los elementos dudosos, someterlos, no con palabras sino con hechos, al Comité central del Partido, exigir de todo diputado comunista la subordinación de toda su actividad a los verdaderos intereses de la propaganda revolucionaria y de la agitación.
12. Los partidos comunistas deben ser organizados sobre el principio de la centralización democrática. En una época como la actual, de crisis capitalista de alcance mundial, el Partido comunista sólo podrá desempeñar su papel si está organizado del modo más centralizado posible, si es mantenida una disciplina de hierro quasi militar y si su organismo central está munido de amplios poderes, ejerce una autoridad incuestionable y cuenta con la confianza unánime de los militantes.
13. Los partidos comunistas de los países donde los comunistas militan legalmente deben proceder a depuraciones periódicas de sus organizaciones con el objeto de separar a los elementos interesados o pequeñoburgueses.
14. Los Partidos comunistas deben apoyar sin reservas a todos los países, donde haya triunfado la revolución social, en sus luchas con la contrarrevolución. Deben preconizar incansablemente la negativa de los trabajadores a transportar las municiones y los equipos destinados al enemigo de aquéllos países y proseguir, ya sea legal o ilegalmente, la propaganda entre las tropas enviadas a combatir a dichos países.
15. Los partidos que quieran ser comunistas pero aún conservan hasta ese momento los antiguos programas reformistas deben revisarlos sin demora y elaborar un nuevo programa comunista adaptado a las condiciones especiales de su país y concebido de acuerdo con el espíritu de los primeros cuatro congresos de la Internacional comunista y al Programa de Transición de la IV Internacional.
16. Los partidos comunistas deben organizarse a su vez como un gran partido comunista internacional siendo cada partido comunista una sección nacional de ese partido internacional. Así, todas las decisiones de los Congresos del partido internacional comunista, así como las del Comité ejecutivo que ese congreso designe, son obligatorias para todos los Partidos afiliados al partido internacional comunista. Al actuar en períodos de lucha civil encarnizada, el partido Internacional comunista y su Comité ejecutivo deben tener en cuenta condiciones de lucha muy variadas en los diversos países y sólo adoptar resoluciones generales y obligatorias en los problemas donde ello sea posible.
17. De acuerdo con lo que precede, todos los partidos que formen el partido internacional comunista deben modificar su nombre. Todo partido que desee adherir al partido internacional comunista debe llamarse: Partido comunista obrero de ... (sección del partido internacional comunista). Este problema de nominación no es una simple formalidad sino que también tiene una importancia política considerable. El partido comunista internacional debe declarar una guerra sin cuartel al mundo burgués y a todos los antiguos partidos estalinistas y reformistas. Es fundamental que la diferencia entre los partidos comunistas y los viejos partidos “social-demócratas” o “socialistas” o "reformistas" o "estalinistas" oficiales que vendieron la bandera de la clase obrera sea más neta a los ojos de todo trabajador.
18. Todos los órganos dirigentes de la prensa de los partidos de todos los países están obligados a imprimir los documentos oficiales importantes del Comité ejecutivo del partido internacional comunista.
19. Todos los Partidos pertenecientes al partido internacional comunista o que soliciten su adhesión están obligados a convocar, lo más rápidamente posible, en un plazo de cuatro meses a partir de su solicitud a un Congreso extraordinario a fin de pronunciarse sobre estas condiciones. Los Comités centrales deben controlar que estas condiciones sean conocidas por todas las organizaciones locales.
20. Los partidos que deseen mantener su adhesión al partido internacional pero que no modificaron radicalmente su antigua táctica, deben previamente controlar que los 2/3 de los miembros de su Comité Central y de las Instituciones centrales más importantes estén compuestos por camaradas que se pronunciaron abiertamente por la adhesión a estas condiciones.
21. Los adherentes al partido que rechacen las condiciones y las tesis establecidas deben ser excluidos del partido. Lo mismo ocurrirá con los delegados al Congreso extraordinario.
9. Todo Partido comunista debe llevar a cabo una propaganda perseverante y sistemática en los sindicatos, cooperativas y otras organizaciones de masas obreras. Deben ser formados grupos comunistas cuyo trabajo tenaz y constante conquistará a los sindicatos para el comunismo. Su deber consistirá en revelar en todo momento la traición de los social-patriotas y las vacilaciones del “centro” y el papel traidor de la burocracia sindical fascista o fascistizante. Esos grupos comunistas deben estar totalmente subordinados al conjunto del partido.
10. Todo partido comunista debe combatir con energía y tenacidad a los sindicatos marillos Además, debe fomentar y apoyar con toda su fuerza la unión internacional de los sindicatos clasistas.
11. Los partidos comunistas tienen como deber revisar la composición de sus fracciones parlamentarias, separar a los elementos dudosos, someterlos, no con palabras sino con hechos, al Comité central del Partido, exigir de todo diputado comunista la subordinación de toda su actividad a los verdaderos intereses de la propaganda revolucionaria y de la agitación.
12. Los partidos comunistas deben ser organizados sobre el principio de la centralización democrática. En una época como la actual, de crisis capitalista de alcance mundial, el Partido comunista sólo podrá desempeñar su papel si está organizado del modo más centralizado posible, si es mantenida una disciplina de hierro quasi militar y si su organismo central está munido de amplios poderes, ejerce una autoridad incuestionable y cuenta con la confianza unánime de los militantes.
13. Los partidos comunistas de los países donde los comunistas militan legalmente deben proceder a depuraciones periódicas de sus organizaciones con el objeto de separar a los elementos interesados o pequeñoburgueses.
14. Los Partidos comunistas deben apoyar sin reservas a todos los países, donde haya triunfado la revolución social, en sus luchas con la contrarrevolución. Deben preconizar incansablemente la negativa de los trabajadores a transportar las municiones y los equipos destinados al enemigo de aquéllos países y proseguir, ya sea legal o ilegalmente, la propaganda entre las tropas enviadas a combatir a dichos países.
15. Los partidos que quieran ser comunistas pero aún conservan hasta ese momento los antiguos programas reformistas deben revisarlos sin demora y elaborar un nuevo programa comunista adaptado a las condiciones especiales de su país y concebido de acuerdo con el espíritu de los primeros cuatro congresos de la Internacional comunista y al Programa de Transición de la IV Internacional.
16. Los partidos comunistas deben organizarse a su vez como un gran partido comunista internacional siendo cada partido comunista una sección nacional de ese partido internacional. Así, todas las decisiones de los Congresos del partido internacional comunista, así como las del Comité ejecutivo que ese congreso designe, son obligatorias para todos los Partidos afiliados al partido internacional comunista. Al actuar en períodos de lucha civil encarnizada, el partido Internacional comunista y su Comité ejecutivo deben tener en cuenta condiciones de lucha muy variadas en los diversos países y sólo adoptar resoluciones generales y obligatorias en los problemas donde ello sea posible.
17. De acuerdo con lo que precede, todos los partidos que formen el partido internacional comunista deben modificar su nombre. Todo partido que desee adherir al partido internacional comunista debe llamarse: Partido comunista obrero de ... (sección del partido internacional comunista). Este problema de nominación no es una simple formalidad sino que también tiene una importancia política considerable. El partido comunista internacional debe declarar una guerra sin cuartel al mundo burgués y a todos los antiguos partidos estalinistas y reformistas. Es fundamental que la diferencia entre los partidos comunistas y los viejos partidos “social-demócratas” o “socialistas” o "reformistas" o "estalinistas" oficiales que vendieron la bandera de la clase obrera sea más neta a los ojos de todo trabajador.
18. Todos los órganos dirigentes de la prensa de los partidos de todos los países están obligados a imprimir los documentos oficiales importantes del Comité ejecutivo del partido internacional comunista.
19. Todos los Partidos pertenecientes al partido internacional comunista o que soliciten su adhesión están obligados a convocar, lo más rápidamente posible, en un plazo de cuatro meses a partir de su solicitud a un Congreso extraordinario a fin de pronunciarse sobre estas condiciones. Los Comités centrales deben controlar que estas condiciones sean conocidas por todas las organizaciones locales.
20. Los partidos que deseen mantener su adhesión al partido internacional pero que no modificaron radicalmente su antigua táctica, deben previamente controlar que los 2/3 de los miembros de su Comité Central y de las Instituciones centrales más importantes estén compuestos por camaradas que se pronunciaron abiertamente por la adhesión a estas condiciones.
21. Los adherentes al partido que rechacen las condiciones y las tesis establecidas deben ser excluidos del partido. Lo mismo ocurrirá con los delegados al Congreso extraordinario.
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